LA SABIDURIA DE LA INSEGURIDAD Y CUANTO NOS CUESTA TENER Y MANTENER UN HIJO


No hay ninguna seguridad 

 

Alan Wats          

 

 

Resumen del capítulo V (p. 75-87) del libro “La sabiduría de la inseguridad” (Kairós, 2001)

 

Tiempo aproximado de lectura: 4 minutos

 

«¿Qué vamos a hacer al respecto?» es una pregunta que sólo formulan quienes no comprenden el problema. Si un problema puede resolverse, comprenderlo y saber qué hacer al respecto son una y la misma cosa. Por otro lado, hacer algo con respecto a un problema que uno no comprende es como tratar de eliminar la oscuridad apartándola con las manos. Cuando se hace la luz, la oscuridad se desvanece de inmediato.

 

Esto es aplicable especialmente al problema que ahora tenemos ante nosotros. ¿Cómo vamos a reparar la brecha entre «Yo» y «yo», el cerebro y el cuerpo, el hombre y la naturaleza, y poner fin a todos los círculos viciosos que produce? ¿Cómo vamos a experimentar la vida como algo distinto a una trampa de miel en la que somos moscas que se debaten en vano? ¿Cómo vamos a encontrar seguridad y paz de espíritu en un mundo cuya misma naturaleza es la inseguridad, la impermanencia y el cambio incesante? Todas estas preguntas exigen un método y un curso de acción. Al mismo tiempo, todas ellas muestran que el problema no se ha comprendido. No necesitamos acción…, todavía no. Lo que necesitamos es más luz.

 

La luz, en este contexto, significa conciencia: tener conciencia de la vida, de la experiencia tal como es en este momento, sin ningún juicio o idea al respecto. En otras palabras, uno ha de ver y sentir lo que está experimentando tal como es y no como se le nombra. Esta sencilla acción de «abrir los ojos» produce la transformación más extraordinaria de la comprensión y la vida, y muestra que muchos de nuestros problemas más desconcertantes son pura ilusión. Esto puede parecer una simplificación excesiva, porque la mayoría de la gente imagina que es ya lo bastante consciente del momento presente, pero veremos que esto no es cierto ni mucho menos.

 

Puesto que la conciencia es una visión de la realidad libre de ideas y juicios, claramente es imposible definir y anotar lo que revela. Cualquier cosa que pueda describirse es una idea, y no puedo efectuar una afirmación positiva acerca de algo -el mundo real- que no sea una idea. En consecuencia, habré de contentarme con hablar de las falsas impresiones que elimina la conciencia, más que de la virtud que revela. Esta última sólo puede simbolizarse con palabras que significan poco o nada para aquellos que carecen de una comprensión directa de la verdad en cuestión.

 

Lo que es cierto y positivo es demasiado real y vivo para describirlo, y tratar de describirlo es como pintar de rojo una rosa roja. Así pues, la mayor parte de lo que sigue tendrá una cualidad bastante negativa. La verdad se revela eliminando cosas que resaltan bajo su luz, un arte parecido al de la escultura, en el que el artista crea, no construyendo, sino eliminando material.

 

Hemos visto que la preocupación de encontrar seguridad y paz de espíritu en un mundo impermanente mostraba que el problema no se había entendido. Antes de proseguir, debe quedar claro que la clase de seguridad a la que nos referimos es principalmente espiritual y psicológica. Para existir, los seres humanos requieren unos medios de vida mínimos -alimentos, bebidas y ropas- pero sabiendo, desde luego, que no pueden durar indefinidamente. Lo cierto es que si la seguridad de unos medios de vida mínimos durante sesenta años pudiera satisfacer al hombre, los problemas humanos serían escasos. El mismo motivo de que no tengamos esa seguridad es que queremos mucho más que el mínimo necesario.

 

Desde el principio debe ser evidente que existe una contradicción en el deseo de tener una seguridad perfecta en un universo cuya misma naturaleza es lo momentáneo y la fluidez, pero la contradicción va un poco más allá del mero conflicto entre el deseo de seguridad y el hecho del cambio. Si quiero estar seguro, es decir, protegido del flujo de la vida, tengo que estar separado de la vida. No obstante, esta misma sensación de estar separado es lo que me hace sentir inseguro. Estar seguro significa aislar y fortalecer el «Yo», pero es precisamente la sensación de ser un «Yo» aislado lo que hace que me sienta solo y amedentrado. En otras palabras, cuanta más seguridad puedo obtener, más quiero todavía.

 

Para decirlo de un modo más sencillo: el deseo de seguridad y la sensación de inseguridad son una y la misma cosa. Retener el aliento es perderlo. Una sociedad basada en la búsqueda de seguridad no es más que un concurso de retención del aliento en el que cada uno está tenso como un tambor y morado como una remolacha.

 

Buscamos esta seguridad fortificándonos y encerrándonos de innumerables maneras. Queremos la protección de ser «exclusivos» y «especiales», tratamos de pertenecer a la iglesia más segura, la mejor nación, la clase más alta, el grupo apropiado y la gente «bien». Estas defensas llevan a divisiones entre nosotros, y así, a más inseguridad que exige más defensas. Desde luego, todo esto se hace en la creencia sincera de que tratamos de hacer las cosas adecuadas y vivir del mejor modo posible; pero también esto es una contradicción. (…)

 

Difícilmente podemos empezar a considerar este problema si no queda claro que el ansia de seguridad es en sí misma dolorosa y contradictoria, y que cuanto más la buscamos, más dolorosa resulta. Esto es cierto para todas las formas en que pueda concebirse la seguridad. (…)

 

Todos estamos familiarizados con esta especie de círculo vicioso en forma de preocupación. Sabemos que preocuparnos es fútil, pero seguimos haciéndolo porque el hecho de llamarlo fútil no lo impide. Nos preocupamos porque nos sentimos inseguros y queremos la seguridad. Sin embargo, es perfectamente inútil decir que no deberíamos querer la seguridad. Aplicar insultos a un deseo no sirve para liberarse de él. Lo que hemos de descubrir es que no existe la seguridad, que buscarla es doloroso y que cuando imaginamos haberla encontrado, no nos gusta. En otras palabras, si podemos comprender realmente lo que buscamos -que la seguridad es aislamiento y lo que nos hacemos a nosotros mismos cuando la buscamos- veremos que no la queremos en absoluto. Nadie tiene que decirnos que no hemos de retener el aliento durante diez minutos. Sabemos que no nos es posible hacerlo y que el intento sería de lo más desagradable.

 

Lo principal es comprender que no hay ninguna seguridad. (…) Comprender que no hay seguridad es mucho más que estar de acuerdo con la teoría de que todas las cosas cambian, más incluso que observar la transitoriedad de la vida. La noción de seguridad se basa en la sensación de que hay en nosotros algo que es permanente, algo que se mantiene inmutable a través de los años y los cambios de la vida. Nos esforzamos para asegurar la permanencia, la continuidad y la seguridad de ese núcleo duradero, ese centro y alma de nuestro ser que llamamos «Yo», pues creemos que eso constituye el hombre auténtico, el que piensa nuestros pensamientos, el que siente nuestros sentimientos y el que conoce nuestro conocimiento. No comprenderemos realmente que la seguridad es una quimera hasta que nos demos cuenta de que ese «Yo» no existe. (…) Comprender esto es darse cuenta de que la vida es por entero momentánea, que no hay permanencia ni seguridad y no existe ningún «Yo» que pueda protegerse. (…)

 

El verdadero motivo por el que la vida humana puede ser tan exasperante y frustrante no es la existencia de hechos llamados muerte, dolor, temor hambre. Lo absurdo del asunto es que cuando tales hechos están presentes, damos vueltas, nos movemos inquietos, nos contorsionamos y arremolinamos, tratando de extraer el «Yo» de la experiencia. Actuamos como si fuéramos amebas y tratamos de protegernos de la vida dividiéndonos en dos. La cordura, la entereza y la integración radican en la percepción de que no estamos divididos, de que el hombre y su experiencia presente son la misma cosa y que no puede encontrarse ningún «Yo» o mente separados.

 

Mientras permanece la noción de que estoy separado de mi experiencia, hay confusión y tumulto. Esta es la causa de que no exista conciencia ni comprensión de la experiencia y, por ello, ninguna posibilidad real de asimilarla. Para comprender este momento no debo tratar de separarme de él, sino que he de ser consciente de él con todo mi ser. Esto, como no retener el aliento durante diez minutos, no es algo que debería hacer. En realidad, es lo único que puedo hacer. Todo lo demás es la locura de intentar lo imposible. (…)

 

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Cuanto Nos Cuesta Tener Y Mantener Un Hijo

 

POR: MARCO ANTONIO MOYA MARTINEZ

 

Con el arribo de un nuevo miembro de la familia, el aspecto económico se ve seriamente deteriorado debido a los gastos que se generan desde el periodo de gestación y que no desaparecen en tanto los hijos no logren valerse por si mismos.

 

Según estudios de la UNAM, la economía de una pareja decae en un 60% con el primer hijo. Para los siguientes embarazos el gasto disminuye debido a que comúnmente heredan la ropa y los accesorios.

 

En todo el mundo, y sobre todo en los países desarrollados, la tendencia a reducir el número de hijos es cada vez mas frecuente. En México pese a que se trata de una nación en vías de desarrollo esta sucediendo lo mismo. El INEGI reporta que la tasa bruta de natalidad descendió en el 2006 a 19% en comparación con el 28% que se registro en 1990.

 

¿Qué factores han intervenido para que se presente este cambio en la tendencia demográfica?

Intervienen diversos elementos, entre ellos el hecho de que las mujeres hayan decidido retrasar la maternidad para desarrollarse profesionalmente. Por otro lado, el acceso a la información sexual es otro aspecto que ha jugado un papel importante en el número de hijos que conforman las familias. En Chiapas se ha notado una disminución en los índices de natalidad, pero esto sucede solamente en los grupos sociales que tienen un nivel educativo superior, un empleo fijo y en las parejas que ambos trabajan, en estas capas sociales el número de hijos por pareja es en promedio de dos. El factor económico representa un freno para que las familias tengan mas hijos, las campañas de concientizacion en la población para detener la explosión demográfica, los cambios sociales, pero sobre todo la integración de la mujer chiapaneca a la vida académica y económica están entre las principales razones por las que se a registrado una baja demográfica en las zonas urbanas del estado.

 

Se ha comprobado que mientras mayor es el nivel académico de las mujeres, mas retarda la maternidad, sin embargo no ha sucedido lo mismo en las zonas rurales Son precisamente los habitantes de estas zonas quienes tienen muchos hijos, el promedio de edad en que se embarazan por primera vez es a los 15 años El nivel de vida de estas mujeres es bajo y sus posibilidades de ofrecer a sus hijos mejores oportunidades es casi nula. Por eso es necesario que el gobierno federal, estatal y municipal enfoque sus esfuerzos a informar, pero sobre todo a ampliar las posibilidades de acceso a la educación en las zonas rurales ya que esta demostrado ser la mejor arma de la sociedad para poder crecer como país.

 

Bien sabemos que la llegada de un bebe es una alegría, pero la inversión que se debe hacer es enorme, la situación económica obliga a muchos padres de familia a sacrificar su nivel de vida, a veces para ahorrar es necesario tomar ciertas medidas como por ejemplo acudir a las seguridad social y no a un medico particular, o bien a utilizar la escuela publica ya que la enseñanza privada supone un gasto tres veces mayor. Cada vez son más las mujeres que por decisión propia o por necesidad se integran a la fuerza laboral, cumplir con las funciones de madre y trabajadora no es una tarea fácil por lo que el gobierno debe brindar los apoyos necesarios para hacer posibles la combinación de estas actividades.

 

En México, según cifras del INEGI en el 2006 el 62% de los niños menores de 6 años estaban al cuidado de una familia, el 5% asistían a guarderías privadas y solo el 4 %  a las publicas, mientras el 29% recibían otro tipo de atención y los esfuerzos del gobierno por apoyar a las madres trabajadoras no han sido suficientes. Si bien es cierto que se ha incrementado el número de guarderías públicas en el país como podemos ver no logran cubrir la demanda existente.

 

Pese a que los patrones pagan el 1% sobre el sueldo de los trabajadores al instituto mexicano del seguro social para guarderías, no contamos con ese servicio para apoyar a las madres trabajadoras. En la actualidad el IMSS y el ISSSTE suman solo 198,500 guarderías en todo el país, En Chiapas estas instituciones prestan este servicio por medio de becas en guarderías privadas, solo a madres que trabajan, madres solteras, padres viudos y padres solteros siempre y cuando su trabajo sea en el mismo horario de la guardería, por ejemplo una enfermera que trabaja en la tarde y en la noche no tendría posibilidad de contar con este servicio.

 

Las siguientes cifras no son exactas, pero permiten tener un panorama general de lo que les espera a los nuevos padres mas afortunados que tienen trabajo en la región.

 

Durante el primer año de vida de su hijo la compra de leche de formula, de pañales y las mensualidades de la guardería que oscilan entre $700 y $1300 serán los principales responsables del incremento del gasto familiar. Simplemente la suma anual de estos haciende a $27,000 para una familia de clase media, y a ello hay que agregar la ropa alrededor de $5000, las visitas al pediatra que le cuesta entre $250 y $400 y su medicina hacen $12,000 al año, y la clásica celebración del bautizo unos $8,000, y el parto hoy en día esta en $8000 en promedio, más otros gastos como carreola, cuna, etc. Sin embargo es solo el inicio de una inversión a muy largo plazo que en teoría culmina para los afortunados cuando los hijos llegan a los 24 años de edad, dotados de una carrera universitaria y de los elementos suficientes para independizarse Para otros hay que apoyarlos con ponerles un negocio y conseguirles un empleo.

 

Los verdaderos gastos comienzan a partir de que el niño se integra a la educación básica, anteriormente asistíamos en Chiapas a escuelas publicas y muy pocos iban a una privada, donde se presenta una situación singular según estudios de la UNAM, dentro de las escuelas privadas del país se establece una competencia impresionante entre los niños por adquirir todos los artículos de marca; es decir, la ropa, los tenis, los juguetes, los implementos escolares e incluso las mochilas deben de ser de las firmas de moda, los niños de las ciudades ahora prefieren computadoras y juguetes electrónicos, obviamente estos gastos elevan el costo de la manutención que llega a ser brutal, pero los mas grave es que los padres caen en el mismo juego; En este proceso los medios de comunicación pero sobre todo en la televisión influyen directamente en acaparar la atención de los niños quienes se convierten en los mejores clientes, también las propias escuelas son un cómplice real para afectar el bolsillo ya de por si deteriorado de los padres de familia.

 

A nivel de la educación media superior y superior para algunas universidades privadas es indispensable desde el primer semestre disponer de una computadora bien equipada, en esta etapa la lucha por ser superior a los compañeros implica además: viajes, ropa, hasta auto todo de firmas importantes, y esto eleva considerablemente la inversión.

 

Para que las inversiones a largo plazo que representan los hijos no afecten nuestro nivel y calidad de vida, les enseñemos a: que en la vida no hay nada gratis; el ahorro es la única forma de multiplicar nuestros recursos; a tener un control adecuado de sus gastos preferiblemente a través de un presupuesto; hágales una lista de gastos para mostrar como se mueve el dinero razonando sobre la necesidad de gastar en algo o no; desde la ropa a los discos de música los jóvenes deben saber como manejarse económicamente desde muy temprano, ayúdelos a aprender sobre este aspecto; evite darles dinero cuando los niños le presionen para comprar algo impulsivamente, los jóvenes necesitan saber que usted no es una maquina de fabricar dinero; imponga limites de gastos para los hijos antes de ir de compras, debido a que es normal caer en la tentación del deslumbramiento consumista, ellos necesitan saber que lo mas caro no es siempre lo mas adecuado, no solo le de cuotas de dinero, déles también la posibilidad de generar ganancias, asiendo trabajos domésticos.

 

Por último como padres también podemos explorar la alternativa de que las escuelas ayuden en la enseñanza de este tema, proporcionando y desarrollando material para que las finanzas familiares se puedan introducir en materias afines como las matemáticas, hasta ahora no se conocen iniciativas de este tipo, ¡pero siempre hay una primera vez!

 

 


 


 


 FLORES DE LA REGION: PAOLA AGUILAR


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Una respuesta

  1. Dandome otra vuelta por tu spaces….eee pasado a saludarte dejando mi firma aka.. mismo.. cuando recibe mi cordial saludo en este coment.. y por supuesto esperando que te encuentres bien.. te invito a ver un nuevo Video que eeee subido a la pagina ya conocida youtube.  que se llama.. " Comitan Guia Turistica" http://www.youtube.com/watch?v=YvW_4PcjXy0  aka te dejo el enlace, me gustaria  saber tu opinión sobre el video..Saludos de Androshonor

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