Así es chiapas

Aunque la población Chiapaneca ha Sufrido los embates de la globalización y se ha ido perdiendo los modismos regionales todavía recordamos el característico acento y peculiar forma de hablar como lo siguiente:

 

vení y conocé chiapas… (chapas pa los extranjeros de otros estados)

frutas: mango de todo tipo (ataúlfo, manila, piña, bola, de cochi y de clase) y el tradicional plátano pa’freir… y las exóticas como el rambután (un fiero peludo) y la carambola.

Artesanías: un chingo, aquí aprovechamos todo hasta las semillas (lindos collares) y el pelo de los pobres borregos…

Clima: un chingo de calor y también de frio.. Y un airaso en arriaga que jooo, hasta los tráiler voltea

recursos naturales: petróleo, ámbar de simojovel, las presa hidroeléctrica, el cañón del sumidero, maderas preciosa (que  ya va acabando), selva lacandona, uranio, ruinas arqueológica (palenque, oxchuc, chincultic y talan talan hacen las campanas, cascadas (donde está filmando el Juan Osorio), las laguna de montebello (las que cambian de color),  reservas de la biósfera, un chingo de ríos, mar, los esteros, los manglares, ganado de a madres, la sepultura (unas curvas que te mareás) y  la autopista a san Cristóbal con su puente q dicen que se va a caer por q no le pidieron permiso al dueño del cerro pa hacerlo.

gente: la Thalía (un mampo que vende elote en el parque de la marimba),  la viejita que vende tijera,  coletos de san Cristóbal (les da coraje), conejos (de Tuxtla) , frailescanos (de villaflor pué), nitus o chimbombos (cintalapa), huacaleros(Tapachula) , turulos (Tonalá), cositías(comitán), los chayoteros de san fernando,los carne salada (teopisca),surimbos, culos pintos (chiapa de corzotambién les encabrona), carrancistas, coitecos,  mampos, hijos de la chingada, tamarindos, policías y políticos ladrones, narcos taxistas, indocumentados

personajes famosos: la tigresa y el pacho. (Nos da vergüenza pero también la Elba Esther gordillo)..

Hierbas: todo tipo (hierba buena y también de la mala)

Tecnologías:

Semáforos uno x uno.

Maquinas de gobierno exprés

Semáforos a leds

Tapete calefactor para cochis porcinos)

***patente      chiapaneca***

Facial mouse para discapacitados cuadraplejicos

etc., etc. también somos chingones en este rubro…

 

Alimentación de un chiapaneco:

Desayuno: plátanos fritos con su café con leche remojado con pan o su galán pan de san Cristóbal con su vaso de arroz con leche.

12: oo am: hora del pozol (tenemos pa todos gustos el pozol blanco sin azúcar con su sal con chile acompañado de manguito verde  o endulzado con miel de dedo y el de cacao ahhh que rico es este) sobre todo al final su meneadito, acompañado de su correspondiente empanadita con chile guero  aaahh!!! k galán!!!!!!!!!!!!

Comida:  cochito (si es domingo) o entre semana (pepita con tasajo, caldo de res, chipilín con bolita, frijol con tasajo, etc.…) depende de lo que gana la familia..O sea……… ricos: comen con manteca—-pobres: comen hervido.

6: oo pm: café con tamal (chipilín, de bola, de muerto), y aparte son las tamaludas

Cena: salir a cena, esa esa es la tradición del chiapaneco… no cenar en tu casa aunque sea garnacha o taco frito.

!!!!!!!!pa` que nos conozcan…

 

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EN CHIAPAS EL GRAN CAÑON DEL SUMIDERO

Fuente: El fronterizo de sur

Disraelí E. Ángel Cifuentes

No es la falla de San Andrés sino el tino de Dios que lo dejó ahí para que los indios Chiapas no cayeran en las manos asesinas del Capitán Diego de Mazariegos.

 Quiso Dios, el suyo o el nuestro, que tomaran un respiro en caída libre de más de mil metros hacia abajo, recobraran fuerzas, y no perdieran la batalla sino ganaran la guerra invasora del viejo mundo.

 La ruptura del Macizo Granítico de Chiapas no fue una falla, sino ingenio para que la entidad no se quedara sola.

No debe haber soledad, olvido y muerte causada por un capitalismo salvaje si está ahí, en la falla de San Andrés, el Gran Cañón del Sumidero o, mejor aún, el Gran Cañón de Chiapas, no como símbolo o mito, sino como realidad mirable, tangible.

 No, porque está el Río Grijalva, portentoso afluente por donde salían el ámbar y el cacao, y llegaban el jade y la obsidiana.

 Sí, la superficie de la Tierra está rota.

 Pero, en lugar de separarlos en dos mundos, una a un pueblo en torno suyo y lo convierta en algo más que símbolo y mito. Que esa obra de los dioses sea hoy tarea de los hombres y mujeres cuidarla y hacerla más bella, y se declare a esta agua, a este cañón, a esa flora y a esa fauna, patrimonio de la humanidad.

 Que el Gran Cañón del Sumidero sea a la vez el Chiapas a dos vientos de Sub Comandante Insurgente Marcos, y el Chiapas a dos orillas de Rosario Castellanos.

Está ahí la ceiba de los mayas, cercano y tangible, no mítico o histórico, donde miles de estudiantes pueden recrear el texto de sus libros y elaborar mejores historias, verdaderas, bellas.

 No era peor la tragedia de ser cañón sin río que ser río sin pez, como temía nuestra Rosario, porque aquí, en el gran cañón, acaban para siempre los dos miedos.

Pero aquí, también, se abre un catálogo de ficciones y derrama la pluma su tinta; sola, viva.

 Aquí se hace más fotografiable aquel Chiapas multicolor que inspiró a los tejidos mayas.

 Aquí, a ratos, se olvida el mortal de sus penas y los habitantes de la entidad que de Chiapas, el nuestro, el de todas y el de todos, salió la mayor riqueza rumbo a la gran capital, dejando a cambio su huella pestilente y mortal.

 Aquí, a ratos, se olvida uno de los colmillos de Petróleos Mexicanos y su nefasta ola de destrucción, en medio del verde turquesa chiapaneco; deja huella sacar más de cien mil barriles de petróleo y cientos de miles millones de pies cúbicos de gas.

 “¿Qué deja la bestia a cambio de todo lo que se lleva?”, preguntaba Marcos. Deja la fatalidad, pero no, no el olvido, porque acá está el Gran Cañón del Sumidero, muy de él, muy mío, muy nuestro.

 Aquí está el Gran Cañón para convertir el desenfreno en verso.

 Aquí se puede mirar, sentir y fotografiar el fresco viaje de la brisa hasta convertirse en beso.

 Aquí Chiapas deja de ser un río sin rienda y toma cauce y rumbo.

 Aquí se inspiró Enoch Cancino Casahonda sacando a Chiapas del olvido, al que vio brotar de un mar ebrio de espuma o “del cósmico vientre de una aurora”.

 Aquí lo describió mágicamente con su pluma, colocándolo en el cosmos convertido en flor al viento.

 Aquí, a partir de él, morir no es el final de una existencia sino besar su tierra para siempre.

 Aquí le canta él, así:

CANTO A CHIAPAS

(ENOCH CANCINO CASAHONDA.)

Chiapas es en el cosmos, lo que una flor al viento

 Es célula infinita que sufre, llora y sangra,

 Invisible universo que vibra, ríe y canta.

 Chiapas, un día lejano y serena y tranquila y transparente

 Debió brotar del mar ebrio de espuma,

 O del cósmico vientre de una aurora.

 Y surgió inadvertida como un rezo de lluvia entre las hojas,

 Tenue como la brisa, tierna como un suspiro,

 Pero surgió tan honda, tan real, tan verdadera y tan eterna,

 Como el dolor que desde siempre riega su trágica semilla por el mundo.

 Desde entonces Chiapas es en el cosmos lo que una flor al viento,

 Chiapas nació en mí, con el beso primario en que mi madre,

Marcó el punto inicial del sentimiento.

Chiapas creció en mí, con los primeros cuentos de mi abuelo,

En la voz de mi primer amigo y en la leyenda de mi primera novia.

Desde entonces Chiapas es en mí: Sangre, beso, voz y leyenda,

Y fue preciso que el caudal de los años se rompiera,

Sobre mi triste vida solitaria, como la espuma en flor, de roca en roca,

Para saber que Chiapas no era solo río,

Para saber que Chiapas no era solo estrella, brisa, luna, marimba y sortilegio

Para saber que a veces también era, la indescriptible esencia de una lágrima,

 Algo así como un grito que se apaga y un suspiro de fe que se reprime.

 Supe que Chiapas no es sólo el insomnio de la selva

Besando la palabra de los vientos,

Y el río llorando epopeyas en el torrente de las horas viejas

Percibí en ella una sed insaciable de nuevos horizontes

Un ansia inconfesada de compartir su vieja voz de arrullo,

 Su triste voz, triste como la imagen del indio

 Clavada entre la cruz de sus caminos.

 Más supe que Chiapas era el callejón, aquel donde labraba el tiempo

Aquel olor a lluvia que cantaba la santidad de nuestras almas niñas,

 Y supe además que a ratos era una fiesta de luces en el barrio

 El aroma infinito de una ofrenda;

 Y una marimba desafiando al aire profanado de cohetes y campanas.

 Chiapas, he de volver a ti, como un suspiro al viento

 Como un recuerdo al alma,

He de volver a ti, como el cordero fiel de la leyenda,

Para ser una nota que perdida vague en la soledad de tus deberes

Para ser una más entre redes tejidas con el hilo del incienso;

Y beber el poema de tus noches en la leyenda azul de tus marinas;

Y cuando viejo, solo y abatido se aproxime el final de mi existencia,

 He de besar tu tierra para siempre,

A esa bendita tierra que cual ella me hiciera

 Con un alma de cruz y de montaña.

***

La Ruta para llegar

El Cañón del Sumidero se encuentra ubicado en México. Hay que viajar a Chiapas. Llegando a la capital, Tuxtla Gutiérrez, el turista debe encaminarse al municipio de Chiapa de Corzo, a un fresco lugar conocido como Cahuaré, en pleno Río Grijalva, de gran caudal.

 Lo ideal es llegar temprano, desde las 9 de la mañana, para partir del embarcadero en lanchas compartidas.

El viaje

El trayecto en lancha es una delicia, a lo largo de sus 27 kilómetros, que se hacen breves.

 Es mágico, de principio a fin.

Impresionantes vistas del cañón y formaciones geológicas en los acantilados y a las orillas del río van apareciendo mientras se avanza a lo largo del caudal, de una orilla hacia otra, según se vayan presentando.

Las aguas, cada vez más profundas, adquieren diversos colores según la vegetación y la altitud de las montañas.

 Las aves surcan el cielo y coquetean con los cerros.

 

El cocodrilo asolea su cuerpo y se mantiene quieto, como esperando la foto.

 La iguana multicolor avanza frente a los buitres y garzas.

Las cuevas del Silencio y de los Colores son parada obligada, prevista por el operador y, a lo lejos, la estalactita convertida el caballito de mar, única especie animal donde el que se embaraza y da a luz es el macho.

Actividades a realizar

Para quien así lo desee puede detenerse  desde las 10 hasta las 16:30 horas en un paradisíaco Parque Ecoturístico “Cañón del Sumidero”.

 Desde la Tirolesa el turista podrá admirar la naturaleza con la perspectiva del vuelo de las aves o la del viento que cruza las cañadas.

 O podrá practicar el rapel en caída libre de 15 metros y otros tantos frente a una pared de roca.

 O escalar en una pared con un ángulo de 90 grados y emprender el desafío de llegar a las alturas.

 O navegar en un kayak en las aguas del río Grijalva y dirigirse a la Bahía de Los Monos.

O simplemente pasear a caballo por el espeso bosque, siempre acompañado del sonido del viento y del canto de las aves, en concierto.

Viajes virtuales y mayor información en la página: http://www.sumidero.com

 

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Chinkultic, vestigios de un pasado maya… y un bello Cenote

Fuente: El fronterizo del sur

Disraelí E. Angel Cifuentes

 Chinkultic es el “Pozo Escalonado” maya, un paisaje propio para la inspiración, en un espacio de tres kilómetros cuadrados, ubicado en el estado de Chiapas, en uno de los municipios más exquisitos de esta entidad: La Trinitaria.

Este atractivo turístico, cuya belleza alcanza su máxima expresión al arribar al Cenote, está ubicado sobre una serie de colinas de roca caliza, en el municipio de La Trinitaria, en el tramo carretero que conduce al mundialmente conocido Parque Nacional Lagunas de Montebello.

“Difícil dar con un sitio igualmente poético y evocador. La soledad del rumbo; el miraje divino del lago; las islas con altos peñascos donde vienen a abatirse las garzas; las riberas saturadas de ensueño; los bosques espesos… Ambiente de misterio! La vida del remoto ayer, tan rica de palpitaciones, diriase que despierta de improviso…”, escribió Enrique Juan Palacios, 1926.

Y, sí, es un área verde donde caminar es revivir el pasado maya de la patria, en medio de un paisaje bello, por la presencia de lagunas llenas de vida, con una enorme cantidad de peces que alimentan a la población circundante.

Al norte aparece, fotografiable, el precioso Cenote Azul, al noreste la laguna Chanujabab y al noroeste la de Tepancuapan, que igual se pueden navegar, con equipos que rentan los habitantes de los alrededores.

La caminata es otra actividad a realizar en este lugar, presenta tramos accidentados, pero igualmente interesantes, con la presencia permanente de árboles frescos. El viento sopla y la flora toda responde con un movimiento de sus hojas.

La explicación del guía turístico permite al paseante apreciar el trabajo que realizaron los mayas en cantera, entre ellos la Gran Plataforma, mostrando extraordinarios cortes de piedra.

La caminata incluye el área habitacional, aderezada de 200 montículos de diversos tamaños, agrupados alrededor de 6 conjuntos principales.

También el área de la llamada “Acrópolis”, el juego de pelota y la Gran Plataforma, hasta arribar, caminando con debida precaución hasta el cenote Agua Azul.

La información que ahí ofrecen permite conocer que el abandono de este lugar es mucho más tardío que en otras regiones. Existe una gran cantidad de monumentos escultóricos con inscripciones jeroglíficas al estilo de la Tierras Bajas.

Lo único cierto es que los mayas tenían un gran sentido del paisajismo y se asentaban en los lugares más atractivos, quizá para la inspiración de sus poetas, sacerdotes o gobernantes, o simplemente para el disfrute de su gente.

Hace tiempo se podía elegir donde vivir, a condición de que hubiera agua, pero aún podían escoger dónde el agua era más limpia o transparente.

Una gran variedad de orquídeas, helechos y fauna silvestre aparece a la vista del paseante, que lo mismo puede caminar, correr, nadar o simplemente tomar fotografías a los bellos paisajes.

Las leyendas surgen de los labios de los lugareños, historias llenas de misticismo, la expresión viva del pensamiento mágico.

Si el paseante se ha regalado, para sí y su familia, mayor tiempo al disfrute del paisajismo y de la fresca presencia de pinares, bosques de encino y selva, puede alcanzar navegando hasta las lagunas de Montebello, una de las más bellas del país, convertida en Parque Nacional desde 1959.

El caldo de gallina y la mojarra frita o azada se disfrutan al máximo en este lugar, preparadas por las mujeres quienes muy temprano envían a los maridos y los hijos a pescar con mayas, anzuelos, trampas y botellas.

El regidor Virgilio Silva Santiago nos acompaña en el recorrido y platica de los proyectos que aquí se pueden desarrollar, en materia de infraestructura turística, actividades que se pueden impulsar, entre ellas los concursos de pesca, natación, entre otros, con la difusión necesaria.

A su vez, los lugareños plantean diversas necesidades, solicitan a su gobierno mayor atención, servicios, andadores alrededor de los lagos, palapas y otros más.

La ruta para llegar

Esta es una maravilla natural e histórica de Chiapas.

El paseante nacional o extranjero debe llegar primero a Tuxtla Gutiérrez, Capital del Estado, para luego tomar la carretera que conduce a Comitán de Domínguez.

Ya en la cuarta ciudad más importante de la entidad debe tomar la carretera rumbo a Ciudad Cuauhtémoc, y, 12 kilómetros adelante, a escasos tres minutos de la cabecera municipal de La Trinitaria, aparece un entronque que conduce a la carretera Fronteriza del Sur, rumbo a los Lagos de Montebello.

El (la) turista debe hacer alto en el entronque y tomar hacia la izquierda, y kilómetros más adelante, a escasos 20 minutos, el anuncio del arribo a la Zona Arqueológica de Chinkultic.

Ya en este punto del recorrido se toma un nuevo desvío, también hacia la izquierda, con carretera totalmente pavimentada; tres minutos después se arriba al sitio arqueológico, con el precioso Cenote, con las bellas lagunas.

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La Pantera del Zoomat de Tuxtla

 

FEDERICO ÁLVAREZ DEL TORO Cuarto Poder

 

 

                                     

“Que el Dios Jaguar nos perdone, hemos matado a su hijo”. “Apocalipto”

 En la cosmogonía maya, la muerte accidental o premeditada de un jaguar negro se consideraba presagio de oscuridad para la comunidad.

A la inmolación de la pantera negra en el zapotal, las desgracias se han sucedido una tras otra, en la institución.

Al igual que las pirámides Egipcias, al ser ultrajadas por la ambición, dejaban caer sobre sus usurpadores una maldición. La muerte del jaguar negro trajo pronto otro episodio oscuro: una niña fue mordida por una serpiente, nunca antes había sucedido tal cosa en toda la historia del zoológico (de Tuxtla).

Lo que pudo ser otra tragedia dejó entrever el descuido: Los antídotos estaban caducados.

Ahora la nube del descontento popular, la ira de los trabajadores se vuelve juicio apocalíptico sobre los directores del Instituto de Historia Natural y Ecología, que durante los períodos de su administración fueron depredadores del presupuesto, de los bosques de cedro, del alma humana y la preciosa vida animal.

La maldición de la pantera negra está en camino, cobrando víctimas, encarnando en cada animal que no sobrevive, en partos fracasados y jaulas que se abren solas.

¿Por qué los animales se escapan? ¿Les faltará agua y comida? ¿Sentirán que la vibra está pesada? ¿Qué se les va a sacrificar? ¿Que al no estar ya Don Miguel, se han convertido en moneda de cambio, mercancía, comida, objeto de shows frívolos o decorativos escaparates?

El Zoomat es un espacio sagrado porque en su origen fue centro de refugio y atención. Espacio de vida, de investigación, de promoción de causas nobles.

Está protegido por fuerzas luminosas que tarde o temprano echarán de allí a la contaminación humana, la codicia, la escoria y a los mercenarios.

Las fuerzas de la naturaleza actuarán sobre los mercaderes del templo.

El pueblo de Tuxtla luchará por su zoológico.

Cuentan los veladores que han visto a la pantera negra afilando sus uñas en los troncos caídos del Zoomat. Que los monos aúllan locos porque ven lo que pasa por las noches.

Han presenciado las pezuñas del venado aferrándose a la tierra a ser arrancados de su territorio para ser decorativas presas de algún rancho particular.

Escuchan el graznar de las guacamayas cuando se les captura.

Son heridos por el lamento del jaguar al ser llevado a un destino incierto.

Los animales son víctimas inocentes que no pueden defenderse ni abogar por su especie.

…Mientras la tradición humana saca a sus muertos a bailar

…el altar de muertos del Zoomat requerirá de espacio grande, con calaveras de azúcar amargo.

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LAS GUACAMAYAS”

Las Guacamayas, Centro Vacacional y Pulmón del Mundo

                 Ahora si para los que les gusta  disfrutar la naturaleza  tranquilamente sin mucha  

                 Gente Es tiempo de darse una vuelta a las “Guacamayas” en nuestro          

                  Estado  de   Chiapas.

FUENTE: EL FRONTERIZO DEL SUR

             “Las Guacamayas” es un centro vacacional de contacto directo con la naturaleza, ubicado en la Selva Lacandona, en el municipio de Marqués de Comillas,  a 220 kilómetros de Comitán por la carretera Fronteriza del Sur y a 240 km de Palenque.  Se ubica en la localidad Reforma Agraria, en la ribera del río Lacan-Tun, línea limítrofe de la reserva de la biosfera Montes Azules, y toma su nombre del Ara macao, la guacamaya roja que encuentra en el lugar, por la exuberante vegetación y el caudaloso río, el lugar ideal para reproducirse.

             En este lugar, además de poder conocer de cerca la fauna silvestre en las mil 200 hectáreas de selva, el paseante tiene la alternativa de realizar paseos acuáticos observando la unión de dos ríos cuyas corrientes no se mezclan y conservan su coloración original: verde esmeralda uno y azul intenso el otro, además de realizar caminatas al interior de la jungla, paseos a caballo, practicar el senderismo y campig y, particularmente, descubrir la vida de la guacamaya roja, con más de 100 parejas a la vista del visitante.

  José Hernández Lara, socio de la sociedad Ara Macao,  recuerda que en el año de 1990 había sólo unos 10 pares de la guacamaya roja, sobrevolando en la zona lacandona, a pesar de la decisión del grupo de no atacarla por ningún motivo.

             “De pronto nos dimos cuenta: si nadie las caza, si no las vendemos, si no las comemos, ¿entonces qué está pasando? ¿Por qué están desapareciendo?  ¿Por qué se está acabando? Así nació la idea de rescatar la guacamaya. Empezaron a checar los nidos, a estudiar al animal.

            “Un grupo de 8 personas hicieron un proyecto para la protección de la guacamaya, fueron apoyados con un recurso, con lo cual se empezó la investigación de esta ave exótica, incluyendo el mantenimiento de una Ara macao en cautiverio, para su estudio”.

             Esta es, dice Don José, la única comunidad en todo México en donde las personas pueden ver a la guacamaya volar, comer, empollar, dormir, porque, precisa, “si bien hay algo similar en Cancún, se trata de una guacamaya amaestrada; la nuestra aquí vive, se reproduce y le da vida a la Selva Lacandona y a Chiapas”.

             Nuestro guía explica, entonces, cómo se reproduce el Ara macao: “La guacamaya se reproduce aquí, en los hoyos de los árboles con un diámetro de unos 30 centímetros, entra ahí en el mes de diciembre para depositar sus dos o tres huevos, y seis meses después los hijos salen ya a la vida externa, pueden ser tres, dos, uno, realmente no es muy rápida su reproducción”.

             Agrega que la guacamaya roja, una vez que deposita sus huevos en el nido ya nunca más abandona el lugar, hasta que a los hijos le salen alas y son capaces de emprender el vuelo, solos, para conquistar la jungla y cautivar al mundo con su colorido.

             La guacamaya requiere de alrededor de 40 días para romper el cascarón y nacer, pero  ni durante esos días ni en los próximos 6 meses los padres abandonan el nido. “Si el macho sale a alimentarse queda la hembra, o viceversa, rara vez queda el nido solo, pero tampoco se alejan demasiado. Hemos visto que los dos están dentro del hoyo, siempre en pareja, siempre en familia”.

            Y expresa contundente: “La guacamaya elige pareja para toda la vida, aunque no firme papeles; en ellas no existe el divorcio: a los ocho o diez años de vida, cuando alcanzan la mayoría de edad, deciden con quién hacer su vida y ahí siguen, en las buenas y en las malas, sorteando los peligros, sorprendiendo al enemigo, alimentando juntos a los polluelos, cuidándolos, hasta que éstos son capaces de valerse por sí mismos, cuando en las primeras aguas de mayo, presionados por las lluvias, emprenden el vuelo, aunque los polluelos siempre quieren estar otro rato con mamá y papá”.

            Pero las cosas no son tan simples, mucho menos la vida de la guacamaya, casi tan longeva como la del hombre, aunque, a diferencia de éste, carece de dimorfismo sexual: no se distingue el macho de la hembra.

             “A los 6 meses tienen ya el tamaño promedio del adulto, de pequeños son como los pollos, con un algodoncito amarillo, apenas pasando un mes se les ve pelones, posteriormente van cobrando el plumaje firme y multicolor”.

            Y lo describe así a la guacamaya roja:

            “Es  roja escarlata en la cabeza, cuerpo, cola y parte superior de las alas; mide entre 70 y 90 centímetros de largo; en las plumas de la base de la cola y del extremo y base de las alas es azul; tiene una franja amarilla transversal en medio de las alas”

            Y agrega:

             “Su garra es muy fuerte, su pico es capaz de quebrar el hueso del nanche o del corozo, es muy fuerte, lo tiene de color marfil en la parte superior y negro en la inferior”.

             La guacamaya en cautiverio, aunque majestuosa a la vista, no se reproduce, aun cuando logre sobrevivir, pero, en libertad, no es celosa, acepta la intervención de la mano del hombre para limpiar su nido, o, si se diera el caso, para alimentar a los polluelos

 Una demostración espontánea

             Mientras el guía nos platica todo esto dos ejemplares arriban al árbol que nos protege con su fresca sombra del calor tropical del lugar.

             Como para hacer una demostración, las aves arriban volando con todo el esplendor de su colorido y se posan en una rama del árbol, luego en otra y así, sucesivamente, hasta aproximarse al hoyo donde tienen sus polluelos.

            Enseñan que sus garras son potentes y caminan de un lado a otro del árbol, rodeándolo.

             Luego una, quizá la hembra, no se sabe muy bien, decide acercarse al agujero donde están las “guacamayitas”. Ya estando ahí voltea a vernos y, finalmente, penetra al nido.

             La otra, quizá el macho, no se puede saber con certeza, sigue los pasos a la primera, haciendo casi exactamente el mismo recorrido,  no sin antes dejar de posar para la cámara, y decide ingresar al agujero para fortalecer a su eterna compañera, la que eligió para hacer su familia, para reproducir la bella especie, aún en peligro de extinción.

EL HOMBRE, PRINCIPAL ENEMIGO DE LA GUACAMAYA ROJA

            Pero, aún así, la guacamaya está en peligro. Diversas amenazas pesan sobre la exótica ave que imita diversos sonidos y cautiva con su tamaño y color.

             El gavilán y la urraca son algunos de ellos, así como el mapache, el tlacuache y la serpiente, según la altura de los árboles. Estos animales penetran a los nidos y se comen los huevos o los polluelos. También resultan peligrosas las abejas africanizadas, porque llegan directo a los nidos, se meten y le pueden dar muerte a la familia completa.

            “Pero el animal más nefasto y que la está poniendo en peligro de extinción es el hombre, él es su principal enemigo. Hay saqueadores, están los compradores, nos decía un visitante que en Monterrey vale 40 mil pesos una guacamaya, ya con la documentación de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), que dizque son creados en cautiverio, pero eso no es real, las llevan desde Chiapas, porque el Ara macao no se reproduce sino sólo en libertad”.

             También, por supuesto, la actividad del hombre con la destrucción masiva del hábitat de la guacamaya roja, eliminando sus nidos y áreas de alimentación, pero sin duda lo más nocivo es que haya quien pretenda hacer negocio con el tráfico ilegal de esta ave, inclusive ofreciéndola a través de alguna página de la Internet.

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“Las Nubes”, paraíso de Chiapas

Es una maravilla natural enclavada en la zona de La Selva Lacandona, en el municipio de Maravilla Tenejapa, Chiapas, A una distancia de 120 kilómetros de Comitán, por la carretera fronteriza,   este centro ecoturístico tiene como principal atractivo el caudaloso río Santo Domingo. La mayoría de los visitantes vienen con el fin de descansar, ver el anochecer del lugar, para despertar al día siguiente con una mente sana, respirando el aire puro de las aproximadamente mil 800 hectáreas de selva.

Cuenta con una gran cantidad de balnearios naturales, de distintas profundidades y extensiones, con  lirios, arbustos, orquídeas y una diversidad de flores adornándolo, Río abajo los rápidos permiten la práctica del raffting, como una alternativa para la diversión, particularmente para quienes disfrutan de este deporte.

 El paseante puede practicar el senderismo, conociendo de cerca animales diurnos como los tucanes, pericos, loros chachalacas, pollas de monte, azulejos, colibríes, pinzones, o cuadrúpedos como el tejón (que anda en manadas), jabalíes, andasolos (tejón adulto mayor) e inclusive algunos ejemplares de los cenzos, o coche de monte tamborero, el animal más atacante de la zona, hoy un poco más alejado del lugar. Otros animales susceptibles de encontrar son el jaguar, el puma, ocelote, tepezcuintle, y aves como el tucán, la pava y la cocolita; También, se escucha  el trinar de las aves, el lenguaje de los chiflones, las caídas de agua y de los imponentes rápidos. Todo eso y mas es las “NUBES” en Chiapas; Mexico.

Fuente: El Fronterizo Del Sur

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Cascadas de Nuevo San Juan Chamula: un atractivo de Chiapas

Las Margaritas, Chiapas.- A 90 kilómetros de Comitán, por la carretera fronteriza del sur, en el municipio de Las Margaritas, están las Cascadas de “Nuevo San Juan Chamula”.

Vírgenes aún, porque el turista no llega allá, no las visita, no sabe de ellas.

Y es que, realmente, están escondidas. Desde la carretera, 5 kilómetros antes de llegar al ejido Nuevo San Juan Chamula, existe un mirador, donde se pueden contemplar cuatro imponentes cerros y, hasta abajo, en el fondo, a unos mil metros de altura, el Río Santo Domingo con sus múltiples colores.

La travesía…

 Bajar hasta allá implica buscar un camino rústico y comenzar un descenso a ratos peligroso, pero emocionante.

Es una fuerte pendiente, caminando en medio de la jungla, en un camino limpio no por la mano del hombre, sino porque los árboles altos no permiten el crecimiento de la hierba y la maleza.

 Por lo espeso de la vegetación al sol no se le ve; tímidamente sus rayos penetran y alcanzan a mostrar el camino, pero lo hace con respeto y consideración al paseante, porque el clima del lugar es cálido, aunque un poco húmedo.

 Mientras se avanza, la amenaza de resbalar es permanente, pero aún resbalándose sin control nadie llega más allá de un metro, porque los árboles son miles, a la diestra y siniestra.

La comitiva expedicionaria…

Esta vez al reportero lo acompaña una comitiva compuesta de cuatro autoridades del lugar, entre ellas Agustín Hernández Díaz, presidente del Consejo de Vigilancia, Juan Hernández Pérez (secretario), Salvador Gómez Jiménez (tesorero) y el presidente del Comisariado Ejidal, Domingo Hernández Hernández. Éste, por cierto, resbala en el trayecto, una y otra vez, pero nunca exponiendo su seguridad física.

 Mientras, las chicharras se alebrestan y nos acompañan con su trémulo canto, durante toda la travesía, alternándose por grupos, recibiendo así a la visita.

La arboleda…

 Las hojas de los árboles caen en miles, muchas lo hacen frente a nosotros, sobre el cabello o el sombrero, luego se deslizan hasta el suelo e inician su conversión en abono natural, en alimento para los grandes árboles de 40, 50 hasta 60 metros.

Los árboles adultos son gruesos, frondosos, fuertes; algunos más, ya entrados en años, quizá en su tercera edad, se ven inclinándose, doblegándose al tiempo, apoyándose en los jóvenes que le sirven de báculo. Los menos aparecen en el suelo, tirados, muertos, pero aún así le siguen dando vida a la vida, a través de los hongos asidos de sus costados, o convirtiéndose en humus y composta.

 Ahora el trémulo canto de la chicharra es acompañado del murmullo del río con sus chiflones, toda una invitación a terminar el descenso a la ribera, para tocar las aguas y enjugarse el rostro, para quitarse un poco el sudor o simplemente refrescarse.

Llegando al río Santo Domingo…

 Estamos a unos cuantos metros del río y aun cuando la jungla se interpone, se alcanza a ver su colorido diverso, con distintos tonos de azul, distintos tonos de verde, con la blanca espuma, es el Río Santo Domingo, bastante joven en esta parte, resoplando sus chiflones, con tanta vida, con tantos peces y cangrejos.

 Es realmente un río imponente por lo bello, por lo profundo, por lo fuerte, pero igual es indulgente por lo fresco, y a un solo tiempo asusta con sus remolinos y complace a la vista por sus colores.

 Al chapuzón nadie se resiste y de pronto dan ganas de retar a la corriente y, flotando, a la misma profundidad de las aguas, multicolores por cierto, pues se trata de un río diverso, con muchos afluentes, y aquí, exactamente aquí, hacen reunión el río guatemalteco y el mexicano. El contraste de sus colores es evidente, con tonos de azul uno, con tonalidades verdes el otro.

Decenas de cascadas…

 Y las cascadas están a la vista, precisamente en el río mexicano, el Santo Domingo, con sus dos altos cerros escoltándolo.

 Y, como magia, de ambos cerros brotan otros ríos, grandes chorros con espumas blancas, haciendo más grande y caudaloso al Santo Domingo.

Aún para quien solo camina, sin meterse a las aguas, con sus remansos y pozas, también es disfrutable porque los chiflones azotan a las rocas y aparece la fresca brisa mojando el rostro, la mirada, el alma, mojándolo todo.

Mientras, los peces se asoman, nos miran, saludan con la cola y las aletas, y regresan.

Mágico Chiapas…

De alguna manera aquí se le mira el rostro a Dios, porque tanta grandeza abre paso a una sola certeza: este río, soberbiamente bello, no fue creado para algo simple, sino para decirle al mundo que éste pedazo de México es Chiapas y es mágico.

Y de esto dan cuenta las propias peñas, emergiendo entre la arboleda, como testigos discretos, como el nicho de las flores diversas en su especie y sus colores, abrevando y creciendo en la vera, entre los musgos, dándole más color a las aguas, muchas de ellas retozonas y ruidosas.

 Las chicharras siguen con su canto, constantes, generosas, aunque a ratos parecen callar; no se sabe de cierto si callan porque se asustan cuando uno se acerca a los grandes chiflones, o éstos hacen callar a las chicharras, apagándole su voz trémula con sus fuertes chiflidos.

Mientras tanto, decenas de cascadas forman gran cantidad de figuras, como cortinas blancas, colas de pavo real, hilos de plata que duran un instante y se renuevan en el otro, o simplemente convirtiéndose en nube e inundando los pulmones, mojando la mirada, aligerando el alma y regalándonos más vida.

Actividades turísticas….

 Las principales actividades turísticas a realizar en este atractivo natural son la natación, el rafting, rappel, buceo, senderismo, pesca con anzuelo, fotografía y caminata.

 La natación es para todas edades y gustos; para quienes dominan la técnica y quieran cruzar de un extremo a otro, para adultos mayores en pozas tranquilas, para niños y niñas en las playas y pozas con menor profundidad, para todo público deseoso de mojarse con la brisa.

Para el raffting hay magníficas corrientes y rápidos donde navegar con los cayaks. De hecho, aquí puede iniciarse una muy buena aventura, río abajo, avanzando por el mismo río hasta llegar al Embarcadero Jerusalem, Causas Verdes Las Nubes, entre otras maravillas naturales.

Para la práctica del rappel están impresionantes rocas altas, escarpadas, y el imponente cerro Sakchén, de más de mil metros de altura, desde donde se podrán tomar fotografías panorámicas.

Ésta es una belleza de Chiapas, que está a la espera de ser conocida.

FUENTE: EL FRONTERIZO DEL SUR

 

 

 

Una respuesta

  1. CUENTAME MAS DE CHIAPAS, SOY TABASQUEÑO, ACA NO HAY MANERA QUE SE VAYA UN QUIMICO CON AIRES DE COMICO A LA CHINGADA, YA ACABO CON TODO TABASCO. POR ESO DESPUES DEL GRAN CHAPUZON DEL 2007, HICE EL VOTO DE CONOCER CHIAPAS PALMO A PALMO, Y LA VERDAD SEA DICHA, QUE GRAN ESTADO ES CHIAPAS. OJALA NO SE LO ACABEN.

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